La Libertad Avanza le pone precio a su apoyo al Presupuesto 2027 de Jorge Macri

El bloque porteño de LLA, que conduce Pilar Ramírez, condicionó su voto a la eliminación de las PASO, una rebaja de impuestos por $435.000 millones y el cierre de varias dependencias del Gobierno de la Ciudad.



El bloque de La Libertad Avanza condicionó su respaldo al Presupuesto 2027 de la Ciudad de Buenos Aires a un plan de recorte del gasto público y reducción de impuestos, que incluye la eliminación de las PASO, una baja del ABL y cambios en Ingresos Brutos. El movimiento se produjo a solo un día de que el ministro de Hacienda, Gustavo Arengo, concurra a defender el proyecto ante la Legislatura.

Con sus 14 bancas reunidas en pleno recinto, el segundo bloque parlamentario más numeroso —con seis escaños menos que el peronismo, pero dos más que el oficialismo— exigió una poda del Estado, una reducción adicional de impuestos y la eliminación de las PASO en la Ciudad de Buenos Aires.

El bloque presidido por Pilar Ramírez difundió su posición a través de un video en redes sociales y planteó que revisará cada partida del proyecto, con el objetivo de que el alivio tributario se financie con una reducción de estructuras y erogaciones de la administración porteña, sin recurrir a endeudamiento ni a nuevos tributos.

Los libertarios calculan que suprimir las PASO ahorraría $29.000 millones y que su esquema de alivio fiscal dejaría $435.000 millones en manos de los contribuyentes.

La propuesta contempla una baja del 10% en el ABL, la eliminación de Patentes para vehículos híbridos y eléctricos y una reducción de Ingresos Brutos. Para financiar esas medidas, propusieron eliminar distintas dependencias de la Ciudad, entre ellas las direcciones de Política y Estrategia Ambiental, Economía Circular y Mujer, además del Instituto de la Vivienda y la Subsecretaría del Autódromo.

La movida cuenta con el aval explícito de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, lo que le imprime a la jugada un trasfondo nacional: LLA buscó alinear la discusión local con la estrategia del Gobierno, que impulsa a contrarreloj la suspensión de las primarias en todo el país.

La discusión entre el PRO y LLA no pasa necesariamente por si hay que bajar impuestos, sino por cuánto más se puede recortar y hasta dónde debe llegar el achicamiento del Estado porteño.

El bloque del PJ también se posicionó para hacer valer sus votos, apuntando a lo que considera una baja inversión en vivienda, la pérdida de empleo en la Ciudad y el peso de la deuda sobre el total del presupuesto.

El movimiento libertario apunta a intervenir en la discusión antes de que el Ejecutivo pueda desplegar formalmente su defensa del proyecto, de modo que cuando el ministro de Hacienda deba explicar las cuentas ante los legisladores, la agenda de LLA ya esté instalada sobre la mesa. La negociación entre el PRO y los aliados del presidente Milei recién arranca, y el resultado de esas conversaciones definirá el margen de maniobra con el que Jorge Macri ingresará al año electoral 2027.

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