Legisladores de La Libertad Avanza quieren quitar el nombre de Rosas de la cabecera del subte B

Un proyecto de ley ingresado en la Legislatura porteña propone que la estación terminal de la línea B deje de llamarse "Juan Manuel de Rosas – Villa Urquiza" para pasar a denominarse únicamente "Villa Urquiza", con el argumento de que los nombres de las estaciones deben cumplir una función de orientación geográfica para los pasajeros.



La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires analiza un proyecto que propone eliminar el nombre de Juan Manuel de Rosas de la estación terminal de la línea B y conservar únicamente la denominación Villa Urquiza. La iniciativa fue impulsada por la legisladora de La Libertad Avanza Sandra Mónica Rey, junto con los también legisladores Juan Ignacio Fernández, Solana Pelayo y Leonardo Saifert. El expediente, identificado como 3067-D-2026, se encuentra actualmente en comisión y deberá recorrer el proceso legislativo correspondiente antes de poder concretarse.

Los fundamentos del proyecto sostienen que las estaciones del transporte público deben cumplir una función primordial de orientación espacial para los usuarios, evitando denominaciones asociadas a debates o controversias político-ideológicas. Según la iniciativa, simplificar el nombre a "Villa Urquiza" facilitará la identificación inmediata de la terminal tanto para los vecinos como para los pasajeros que realizan el trasbordo con la estación General Urquiza del Ferrocarril Mitre.

En ese sentido, los legisladores cuestionan las denominaciones vinculadas con figuras políticas o históricas cuando no cumplen una función de orientación territorial, y mencionan como antecedentes otras estaciones de la misma línea que incorporan referencias barriales, como De los Incas-Parque Chas, Medrano-Almagro y Tronador-Villa Ortúzar.

Esta no es la primera vez que Rey impulsa una modificación en ese sentido: en 2024 había presentado una propuesta para reemplazar el nombre por "Monroe", en referencia a la avenida James Monroe, pero aquella iniciativa encontró resistencias en la Legislatura y no prosperó. Dos años después, la misma legisladora volvió a la carga con un nuevo proyecto, aunque esta vez la propuesta es más acotada: simplemente suprimir el nombre de Rosas y mantener Villa Urquiza.

Para concretar el cambio, el proyecto establece que deberán cumplirse los procedimientos previstos en los artículos 89 y 90 de la Constitución de la Ciudad, vinculados con la modificación de nombres en espacios públicos.

La denominación actual, "Juan Manuel de Rosas – Villa Urquiza", resulta llamativa porque reúne en un mismo cartel los nombres de dos figuras históricas que fueron rivales: Rosas y Justo José de Urquiza, quien lo derrotó en la batalla de Caseros, y cuyo nombre da identidad al barrio donde está ubicada la terminal.

La estación había sido originalmente planificada como Villa Urquiza, pero en 2008 la propia Legislatura había votado cambiarle el nombre a Juan Manuel de Rosas.

En 2019, además, la estación de Ecobici ubicada en la zona también le quitó el nombre de Rosas y quedó como Villa Urquiza.

El debate excede la mera orientación dentro de la red: los nombres de calles, hospitales y estaciones también expresan decisiones sobre la memoria colectiva y las figuras que permanecen visibles en la ciudad.

Los impulsores de la iniciativa descartaron que el proyecto responda a un intento de borrar la figura de Rosas del espacio público, sosteniendo que no hay una intención política de eliminarlo. Con el expediente ya ingresado en comisión, el debate legislativo será el que determine si la cabecera de la línea B estrena nueva identidad o si Rosas conserva su lugar en los carteles del subte porteño.

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