- Política
- 13.08.2026
LLA y PRO se reúnen en Casa Rosada: Karina Milei exige respaldo legislativo antes de cualquier acuerdo electoral
Representantes de La Libertad Avanza y del PRO se sentaron este jueves en la Casa Rosada para relanzar el diálogo político, con una condición de fondo impuesta por la conducción oficialista: primero apoyo parlamentario a los proyectos del Gobierno, después negociación electoral de cara a 2027.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el expresidente Mauricio Macri habilitaron este jueves un nuevo ciclo de negociaciones entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO, con una primera reunión formal celebrada a las 11 en la Casa Rosada. La condición de fondo fijada por el ala oficialista es clara: el camino hacia un acuerdo electoral debe comenzar por la construcción de una agenda legislativa común, con la exigencia de que los amarillos respalden los proyectos del Gobierno en el Congreso antes de avanzar en cualquier pacto.
La conversación entre Karina Milei y Macri fue la que reactivó un canal que llevaba meses prácticamente interrumpido y tuvo una consecuencia inmediata: la convocatoria a este encuentro en Balcarce 50. Macri designó como sus representantes a Cristian Ritondo, su principal referente en la provincia de Buenos Aires, y a Fernando de Andreis, su mano derecha a nivel nacional, mientras que por el oficialismo la conducción del diálogo quedó en manos de Diego Santilli, jefe de Gabinete, y de Eduardo "Lule" Menem.
El reencuentro fue precedido por una conversación telefónica entre Karina Milei y Macri que se extendió alrededor de media hora, en la que ambos acordaron avanzar en una mesa política entre los dos espacios. El objetivo inicial de ambas partes es restablecer los canales de diálogo político, descomprimir la cooperación en el ámbito legislativo y ordenar la convivencia en distritos clave como la provincia y la Ciudad de Buenos Aires.
En el Gobierno dejaron trascender que la fórmula "trabajar la agenda legislativa" equivale, en la práctica, a "apoyen nuestros proyectos y después vemos", lo que marca el piso de exigencias con el que LLA entra a la negociación.
Pese al consenso de cara a unir fuerzas contra el kirchnerismo, persisten tensiones en torno al método para definir candidaturas municipales, en particular entre la aplicación de encuestas y los consensos directos entre dirigentes. El protagonismo de Santilli en este proceso no es casual: el jefe de Gabinete, que aún pertenece formalmente a las filas del PRO pero ocupa la cúpula del Ejecutivo nacional, está llamado a ser el gran puente entre ambos espacios de aquí en adelante, aunque todavía no formalizó su afiliación al partido de Milei.
La relación entre ambas fuerzas viene cargada de roces desde 2024, con una pausa durante las elecciones de 2025 y una nueva escalada más reciente, profundizada por el lanzamiento de Hernán Lacunza como candidato propio de Macri y por las críticas sostenidas del expresidente hacia la gestión de Javier Milei.
El horizonte inmediato del proceso apunta a armonizar la agenda legislativa, avanzar en la aprobación de la reforma electoral y edificar una nueva relación que, si las condiciones lo permiten, podría desembocar en una alianza electoral más amplia rumbo a 2027. El esquema de alianzas que explora el oficialismo, además, no se limita al PRO: tampoco se descarta la búsqueda de acuerdos con gobernadores de otros partidos, al igual que lo ocurrido en 2025, incluyendo eventuales sorpresas como un posible acercamiento en Jujuy con el mandatario radical Carlos Sadir.
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