- Sociedad
- 07.08.2026
El precio de cuidarse: más de 231 mil personas perdieron su cobertura médica privada en apenas tres meses
La crisis económica sigue erosionando el poder adquisitivo de los argentinos. En el primer trimestre del año, más de 231.000 personas se quedaron sin prepaga ni obra social, según un informe del Instituto Argentina Grande con datos del Indec.
El sistema de salud privada en Argentina atraviesa una de sus crisis más profundas de los últimos años, y los números comienzan a reflejar con crudeza el impacto de la economía en el bolsillo de los hogares. Entre octubre de 2025 y marzo de 2026, 231.141 personas perdieron su cobertura médica privada, ya sea prepaga u obra social, y pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud, según un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. El fenómeno, que ya afecta a más de 1,2 millones de personas desde el inicio de la gestión actual, responde a la combinación de cuotas que subieron muy por encima de la inflación y una sostenida caída del empleo registrado.
Se trata de la mayor caída registrada en un solo trimestre durante la gestión actual, y el dato no hace más que confirmar una tendencia que se viene profundizando desde fines de 2023. La población que hoy solo cuenta con el sistema estatal para atender su salud pasó de 10.443.275 a 10.674.416 personas en apenas tres meses, un incremento del 2,2% que representa una verdadera avalancha sobre los hospitales públicos.
Dos factores explican este fenómeno, y ambos están directamente vinculados con el deterioro del poder adquisitivo. Por un lado, el encarecimiento acelerado de la medicina prepaga: las cuotas acumularon un aumento del 460% desde diciembre de 2023, mientras que la inflación en el mismo período fue del 320%. Esta brecha de 140 puntos porcentuales implica que, mes a mes, mantener una cobertura privada se vuelve un lujo cada vez más inalcanzable para amplias franjas de la población. Por otro lado, la pérdida de 235.000 empleos privados registrados dejó sin obra social no solo a los trabajadores despedidos, sino también a sus grupos familiares completos.
El panorama se vuelve aún más elocuente cuando se observa la evolución desde el cambio de gobierno. Al cierre de 2023, al finalizar la gestión anterior, había 9.428.131 personas sin obra social ni cobertura privada. Desde entonces, esa cifra creció en 1.246.285 personas, lo que significa que hoy el 35,6% de la población argentina –más de uno de cada tres habitantes– se atiende únicamente a través del sistema público de salud.
Los datos relevados por el IAG muestran una curva ascendente que, si bien tuvo algunas fluctuaciones trimestrales, no logra revertir su rumbo. Durante el primer trimestre de 2024 la cifra llegó a descender a 9.348.665 personas, pero a partir de allí el crecimiento se volvió ininterrumpido, alcanzando máximos históricos en el arranque de 2026.
El informe del IAG es contundente: el crecimiento de la población que depende exclusivamente del sistema público es el resultado directo de la combinación entre el aumento desmedido de las cuotas de las prepagas y la destrucción de empleo formal. Lo que está en juego no es solo un número estadístico, sino la capacidad de millones de argentinos para acceder a una atención médica de calidad en un contexto en el que cada peso cuenta y el bolsillo de las familias ya no da para más.
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