El Gobierno porteño excluye a Plaza Armenia del plan de estacionamientos subterráneos tras la presión vecinal

La administración de Jorge Macri decidió dar marcha atrás con la construcción de una cochera disuasoria bajo la Plaza Inmigrantes de Armenia, en Palermo. La medida, confirmada por funcionarios comunales a los vecinos, se da en el marco de una licitación que avanza para otros cuatro espacios verdes de la Ciudad.



El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires resolvió excluir a la Plaza Inmigrantes de Armenia del plan de estacionamientos subterráneos que impulsa en distintos puntos de la capital, luego de una sostenida resistencia de los vecinos de Palermo que se movilizaron durante meses para frenar la obra. La decisión fue comunicada por el presidente de la Comuna 14, Martín Cantera, a un grupo de residentes, a pedido del jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, y del ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi.

El proyecto original, que había sido declarado de interés público por el Ministerio de Desarrollo Económico a partir de una iniciativa privada presentada por la firma E-ARG S.R.L., contemplaba la construcción de cinco cocheras subterráneas en espacios verdes de la Ciudad. Además de Plaza Armenia, la licitación incluía al Parque de la Innovación en Núñez, la Plaza Noruega en Belgrano, el Parque España en Barracas y un predio en la calle Lavardén del barrio de Parque Patricios. En total, se estimaba que las playas aportarían alrededor de 1.019 plazas de estacionamiento.

Sin embargo, la fuerte oposición de los residentes de Palermo inclinó la balanza. Vecinos y vecinas del barrio impulsaron una campaña bajo el lema "Salvemos Plaza Armenia" y llevaron adelante diversas acciones de protesta, entre ellas una movilización en junio pasado en la que confluyeron distintos referentes vecinales que rechazan tanto la construcción del estacionamiento como la privatización de espacios verdes. También se presentó un amparo ambiental ante la Justicia solicitando la suspensión inmediata de la licitación.

Uno de los argumentos centrales del reclamo vecinal era el impacto ambiental que la obra provocaría sobre la plaza. Para llevar adelante la construcción, el Ejecutivo local debía cerrar el espacio verde por un período de al menos dos años, lo que implicaba remover casi la totalidad de los árboles, con la certeza de que varios de ellos no podrían ser replantados. "Esto era un crimen a nuestra plaza que iba a tener un montón de consecuencias graves", señaló una vecina histórica de la zona en diálogo con *Tiempo Argentino*.

La decisión de dar marcha atrás se formalizó en el marco de la Disposición N.º 262/DGCOYP/26, publicada en el Boletín Oficial, que aprobó la preselección técnica de las ofertas para la concesión de los estacionamientos por un plazo de 20 años. Tras la apertura de los sobres técnicos realizada en mayo, la Comisión Evaluadora preseleccionó al grupo "Establecimientos Disuasorios Consorcio de Cooperación" como el único oferente que superó los requisitos mínimos. Si bien la plaza aún figura en la disposición publicada, las autoridades aseguraron a los vecinos que será removida del proyecto una vez que se confirme la adjudicación.

Desde el Gobierno porteño justificaron la anulación del proyecto en Plaza Armenia argumentando que, tras escuchar el reclamo vecinal y considerar la disponibilidad de estacionamientos privados en la zona, se optó por no avanzar allí. En tanto, los otros cuatro estacionamientos subterráneos siguen en pie y se prevé que las obras comiencen en los próximos meses.

La resolución representa un triunfo parcial para los vecinos de Palermo, que si bien celebraron la marcha atrás, anticiparon que continuarán vigilantes hasta que la decisión quede ratificada formalmente en los papeles. El episodio se inscribe en un debate más amplio sobre el uso del espacio público en la Ciudad y el creciente malestar de diversas comunidades ante proyectos que, a su juicio, priorizan intereses privados por encima de la preservación de los pulmones verdes porteños.

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