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- 17.07.2026
Gobierno porteño
Nueva licitación de reciclado en CABA: GPS en toda la flota, 6 servicios obligatorios y 20% de tolerancia al descarte
El GCBA publicó pliegos técnicos para renovar el servicio de recolección, traslado y procesamiento de residuos secos. El esquema divide la Ciudad en seis zonas, involucra nueve centros de reciclado estatales y abre diez días de consulta pública. Dato opaca el anuncio: el año pasado, el propio Gobierno dejó de costear el traslado de cartoneros del Conurbano que sostenían el sistema.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires publicó los pliegos técnicos que estructurarán la próxima licitación pública del servicio de recolección, traslado y procesamiento de residuos sólidos urbanos secos. La medida fue oficializada a través de la Resolución N° 53/SECH/26 de la Secretaría de Higiene y abre una instancia de consulta pública de diez días hábiles bajo la Ley 2.095. El contrato tendrá una duración base de dos años.
El modelo logístico divide la Ciudad en seis zonas operativas basadas en los límites comunales, cada una vinculada a centros de reciclado estatales de la red porteña.
La Zona A (Comunas 1 y 4) recibirá diez camiones y operará con los centros de Barracas y Cortejarena. La Zona B (Comunas 2 y 14) contará con doce camiones y el centro de Saavedra. La Zona C (Comunas 12 y 13) tendrá cinco vehículos y los centros de Núñez y Constituyentes. La Zona D (Comunas 11 y 15) dispondrá de seis camiones y el centro de Balbastro. La Zona E (Comunas 7, 8, 9 y 10) operará con seis camiones y los centros de Chilavert y Corrales. Finalmente, la Zona F (Comunas 3, 5 y 6) contará con once camiones y el centro de Varela.
El Estado aportará una dotación inicial de camiones propios a las empresas adjudicatarias, que deberán completar la flota con vehículos propios a su exclusivo cargo. Toda la flota -tanto la estatal como la privada- deberá contar con GPS activo y sistemas de telemetría que transmitan los recorridos en tiempo real para la auditoría digital de rutas.
Las seis prestaciones obligatorias
El pliego establece seis servicios de carácter obligatorio e integrado. La recolección puerta a puerta para generadores individuales, coordinada con recuperadores urbanos, deberá realizarse con una frecuencia mínima de dos visitas semanales por vecino registrado. El servicio para generadores especiales -grandes comercios, industrias, hoteles y hospitales- tendrá una frecuencia base de tres veces por semana.
La recolección en Puntos Verdes instalados en plazas y espacios públicos deberá realizarse al menos dos veces por semana o cuando se detecte el llenado de las estructuras. A esto se suma la recepción del material proveniente de la contenerización verde pública general, el procesamiento dentro de los centros de reciclado -con pesaje, clasificación, compactación y enfardado- y un servicio de promoción ambiental con al menos cuatro promotores por zona que deberán rendir una evaluación técnica anual obligatoria.
El 20% de descarte y la regla de las tres horas
Uno de los puntos más relevantes del pliego en términos ambientales es la tolerancia máxima del 20% mensual de material de descarte en las plantas de procesamiento. Cualquier exceso deberá justificarse mediante declaración jurada. El umbral establece, en la práctica, que al menos ocho de cada diez kilos de material recolectado deben ser efectivamente reciclados.
En materia de logística urbana, el pliego regula el uso de bolsones en la vía pública con la llamada "regla de las tres horas": ese es el plazo máximo permitido para que un bolsón permanezca en la calle. Deben colocarse en posición vertical, alineados al cordón, con un límite de seis unidades por parada y a un mínimo de cinco metros del contenedor de basura convencional más cercano.
El antecedente que el anuncio no menciona
La licitación llega en un momento en que el propio sistema de reciclado porteño registra una tensión no resuelta. En julio de 2025, la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) denunció que el GCBA había dejado de costear el traslado de los recuperadores urbanos que residen en el Conurbano bonaerense -una medida que calificó como "recorte y ajuste contra los que menos tienen"- y que derivó en una huelga de hambre del presidente de la federación frente a la Dirección de Espacio Público.
Los recuperadores urbanos, que el propio pliego menciona como parte del esquema de recolección puerta a puerta, son trabajadores que históricamente sostuvieron el circuito de reciclado porteño con su labor cotidiana. Que el Gobierno presente ahora un esquema técnicamente ambicioso -con GPS, tolerancias de descarte y seis prestaciones obligatorias- sin mencionar ese conflicto pendiente es, cuanto menos, una omisión que la consulta pública de los próximos diez días debería contemplar.
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