- Sociedad
- 11.07.2026
Colegios de la UBA activaron protocolos tras la difusión de fotos de alumnas alteradas con inteligencia artificial
El Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini pusieron en marcha sus mecanismos de contención y derivación luego de que trascendiera la circulación de imágenes manipuladas de estudiantes en grupos de mensajería y redes sociales. La Justicia abrió actuaciones y el caso expuso, otra vez, el uso de herramientas digitales para hostigar y humillar a adolescentes.
La difusión de fotos de alumnas alteradas con inteligencia artificial provocó la reacción inmediata de dos de los colegios más emblemáticos de la Universidad de Buenos Aires. Tanto el Colegio Nacional de Buenos Aires como la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini informaron que activaron los protocolos institucionales, abrieron espacios de escucha y derivaron el caso a los organismos correspondientes tras las denuncias por violencia digital.
Según lo publicado por los medios que siguieron el caso, la maniobra habría consistido en tomar imágenes de estudiantes y modificarlas para desnudarlas o alterar su vestimenta, con circulación posterior en grupos de WhatsApp y redes sociales. Clarín informó que la rectora del Pellegrini, Ana Barral, confirmó que “eso ocurrió” y sostuvo que se activó el protocolo contra la violencia de género, mientras que desde el Nacional Buenos Aires indicaron que se trabaja con las instancias previstas por la institución.
En paralelo, la Justicia porteña abrió una investigación de oficio a través de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Informáticos, con al menos dos denuncias ya radicadas y otras versiones que ampliaban el alcance de los hechos. Infobae y Clarín señalaron que el expediente quedó vinculado a la circulación de fotos editadas de alumnas de colegios preuniversitarios de la UBA, y que el foco de la pesquisa está puesto en determinar quiénes intervinieron y cómo se difundieron las imágenes.
Los comunicados de las autoridades de ambos establecimientos remarcaron que el abordaje no se limita a la respuesta disciplinaria. El Nacional Buenos Aires, según Perfil, señaló que abrió canales de escucha y acompañamiento con la Oficina de Género y Promoción de Vínculos Saludables, preceptores, tutores, orientadores y familias, y recordó que desde 2019 desarrolla acciones de prevención ligadas a ciudadanía digital, ESI, grooming, bullying y violencia de género.
El caso dejó al descubierto, además, una discusión más amplia sobre la violencia digital entre adolescentes y el uso de la inteligencia artificial como herramienta de hostigamiento. La comunicación institucional del Pellegrini enfatizó que, aunque los hechos habrían ocurrido en ámbitos virtuales ajenos a la escuela, la repercusión dentro de la comunidad educativa obligó a activar medidas de cuidado, contención y reflexión.
La respuesta de la UBA se apoyó en su marco general de actuación frente a la violencia y la discriminación de género, que contempla situaciones ocurridas también por medios virtuales cuando afectan vínculos educativos. Ese esquema institucional prevé prevención, derivación a organismos de protección y acompañamiento a las víctimas, además de acciones pedagógicas y restaurativas cuando corresponda.
En los hechos, el episodio volvió a instalar el problema de las imágenes generadas o manipuladas con IA para vulnerar la intimidad de chicas y adolescentes, una práctica que ya había sido advertida por especialistas y organismos educativos como una forma de violencia digital con impacto escolar, emocional y legal.
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