Clara Muzzio cuestionó la Educación Sexual Integral y generó fuerte polémica en la Ciudad de Buenos Aires

La vicejefa de Gobierno porteño, segunda de Jorge Macri, afirmó en una entrevista que la ESI “destruyó la cabeza de los niños” al introducir lo que describió como una ideología de género desde edades tempranas, y sostuvo que solo existen dos sexos biológicos. Sus declaraciones, que también vinculan el programa educativo a la baja natalidad, provocaron rechazos inmediatos de diversos sectores.



En una entrevista concedida al medio mendocino MDZ, la vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, volvió a expresar duras críticas hacia la Educación Sexual Integral (ESI), el programa nacional que se implementa por ley en las escuelas argentinas desde el nivel inicial. Según sus palabras, esta política educativa habría contribuido a confundir a los niños con conceptos que, en su visión, se alejan de una aproximación estrictamente biológica al cuerpo y la identidad.

Muzzio argumentó que la ESI actuó como una “trampa mortal” al introducir ideas desde muy temprano, lo que a su juicio generó confusión en los menores respecto de su desarrollo y las posibilidades de formar familias. En ese marco, mencionó ejemplos de materiales educativos que, según ella, sugieren a un niño que juega con muñecas la posibilidad de haber nacido en un “cuerpo equivocado”, y reafirmó su convicción de que solo hay dos sexos: masculino y femenino, aunque admitió diversidad dentro de cada uno.

La funcionaria vinculó además estos contenidos a la marcada caída de la natalidad registrada en las últimas dos décadas, especialmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Para ella, factores como corrientes feministas radicales, la legalización del aborto y lo que denomina una “cultura de la muerte” han desalentado el proyecto de formar familias entre los jóvenes, más allá de cuestiones económicas.

Sus declaraciones no tardaron en generar un fuerte rechazo. Organizaciones de derechos humanos, docentes, activistas y referentes políticos de distintos espacios criticaron lo que consideraron un ataque a derechos reconocidos y una desinformación sobre el rol de la ESI, que según diversos estudios ha sido clave para que niños y adolescentes víctimas de abusos puedan denunciarlos. Figuras como el cura Juan Carlos Molina, la legisladora Guadalupe Tagliaferri y el periodista Luis Novaresio cuestionaron la postura de Muzzio, tildándola de ignorante, peligrosa o ajena a la realidad científica y social.

No es la primera vez que Muzzio se pronuncia sobre estos temas. En el pasado, la dirigente había acompañado algunas iniciativas relacionadas con el colectivo LGBT+, pero en los últimos tiempos ha endurecido su discurso en materia de género y educación, alineándose con posiciones más conservadoras dentro del PRO. En la Ciudad, su gestión ha impulsado revisiones de contenidos de ESI, justificándolas en la necesidad de actualizar materiales y responder a quejas de familias.

El debate reflota tensiones permanentes en la Argentina sobre el alcance de la educación sexual, el reconocimiento de las diversidades y el rol del Estado en la formación de las nuevas generaciones. Mientras Muzzio pide una revisión profunda de la normativa vigente, La mayoría del arco político, educativo y referentes científicos defienden la ESI como una herramienta esencial para prevenir violencias y promover información responsable y basada en derechos. 

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