La Ciudad de Buenos Aires regresa al mercado internacional con un bono de hasta 500 millones de dólares

El gobierno porteño abrió este lunes el período de colocación de un nuevo título a diez años bajo ley inglesa. Es la segunda operación de este tipo desde las elecciones legislativas de 2025 y busca garantizar recursos para afrontar vencimientos en 2026 y 2027

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a tocar la puerta de los mercados internacionales. El gobierno de Jorge Macri lanzó una nueva oferta de bonos por hasta 500 millones de dólares, a un plazo de diez años y bajo legislación inglesa. El período de recepción de ofertas se extendió desde el lunes 4 de mayo hasta este miércoles 6 a las 13 horas, en el marco de un proceso de formación de libro para definir la tasa final.



La operación corresponde a la serie 14 del programa de notas de mediano plazo de la Ciudad y contempla una estructura de amortización en tres cuotas anuales. Los títulos están denominados en dólares, con pagos de intereses semestrales, y el monto mínimo de inversión es de 1.000 dólares. En cuanto al andamiaje financiero de la transacción, participaron como colocadores locales el Banco de la Ciudad, el Santander y el Galicia, junto a las firmas Balanz Capital Valores y Puente Hnos. Estas dos últimas también actuaron como colocadores internacionales, mientras que el rol de compradores iniciales quedó en manos de BofA Securities, Deutsche Bank Securities, J.P. Morgan Securities y Santander US Capital Markets.

El destino de los fondos tiene una lógica concreta. Con los 500 millones de dólares, la administración porteña busca financiar obras de infraestructura y, al mismo tiempo, asegurarse los recursos necesarios para cubrir el último tramo de amortización del bono que vence en 2027. Más precisamente, la nueva emisión apunta a completar los recursos para hacer frente a vencimientos de 300 millones de dólares previstos para junio de este año y otros 300 millones para 2027.

Esta colocación es la segunda que realiza el gobierno porteño desde las elecciones legislativas de 2025. La anterior, la Serie 13 del denominado Bono Tango, se cerró en noviembre pasado por 600 millones de dólares a una tasa del 7,8% anual, en lo que representó uno de los costos de financiamiento más bajos en la historia crediticia de la Ciudad. En aquella oportunidad, la demanda triplicó la oferta: el gobierno porteño recibió casi el triple en órdenes de compra respecto de lo que finalmente colocó. El ministro de Hacienda porteño, Gustavo Arengo Piragine, atribuyó entonces ese resultado al orden de las cuentas públicas y a la reputación crediticia de la Ciudad.

Desde su autonomía en 1996, la Ciudad ha construido una trayectoria sin incumplimientos. En 2017, su stock de deuda alcanzó los 3.442 millones de dólares; antes de la emisión de noviembre pasado, ese nivel había caído a 1.188 millones, el más bajo de los últimos doce años. La administración de Macri presenta esa evolución como el resultado de una política deliberada de sustentabilidad financiera, que incluye la cancelación anticipada de vencimientos y la extensión de plazos.

El movimiento porteño se inscribe en un contexto más amplio de retorno al crédito internacional por parte de jurisdicciones subnacionales argentinas. Tras el triunfo electoral del oficialismo el año pasado, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos también regresaron a los mercados internacionales. Sin embargo, ese regreso viene acompañado de advertencias. La calificadora Moody's señaló que algunos gobiernos regionales deberán afrontar un perfil de vencimientos de deuda internacional exigente, que requerirá del acceso a diversas fuentes de financiamiento. La agencia también advirtió que la capacidad de los gobiernos subnacionales para sostener su presencia en los mercados financieros será el eje central de su solvencia en el corto plazo, ya que en un contexto de márgenes fiscales ajustados, la continuidad de ese acceso resulta vital para afrontar vencimientos y gestionar necesidades de refinanciación.


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