NUEVO DISTRITO

El Gobierno porteño impulsa un polo de Inteligencia Artificial en el microcentro

El Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires envió a la Legislatura un proyecto para crear un Distrito de Inteligencia Artificial en el corazón del microcentro. La iniciativa, que busca transformar oficinas vacías en laboratorios tecnológicos y espacios de coworking, contempla exenciones en Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos, ABL y derechos de obra, además de líneas de crédito con tasas preferenciales.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio un paso clave para posicionar a la capital argentina como un referente regional en innovación tecnológica. Se trata del proyecto de ley que crea el Distrito de Inteligencia Artificial (IA) en el microcentro porteño, un área que en los últimos años sufrió un fuerte impacto por la vacancia de oficinas y la pérdida de dinamismo comercial. La propuesta, que ya fue ingresada en la Legislatura, establece un régimen de promoción económica con beneficios fiscales y financieros destinados a atraer empresas, universidades, centros de investigación y organismos científicos vinculados al desarrollo de tecnologías de IA, ciencia de datos, automatización, robótica y procesamiento de lenguaje natural .



El polígono elegido para este nuevo polo abarca un sector estratégico del centro porteño. Según consta en el proyecto, el perímetro se traza entre las avenidas Belgrano, Paseo Colón, Leandro N. Alem, 9 de Julio y Santa Fe, comprendiendo así una zona de alto valor simbólico y comercial que el Ejecutivo busca revitalizar. La delimitación incluye también las calles Maipú, Bernardo de Irigoyen y Carlos Pellegrini, entre otras arterias que conforman el corazón financiero y administrativo de la Ciudad. El objetivo es claro: transformar los espacios que quedaron desocupados tras el auge del trabajo remoto en laboratorios vivos donde se pueda experimentar con nuevas tecnologías en condiciones reales .

El paquete de incentivos que propone el gobierno de Jorge Macri es amplio y está pensado para seducir a las empresas del sector tecnológico. Entre los beneficios más relevantes se destaca la exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para las actividades promovidas dentro del distrito, aunque con un tope anual que definirá el Ejecutivo y un límite individual del 10 por ciento del cupo fiscal disponible. También quedarán exentas del Impuesto de Sellos las operaciones vinculadas a la radicación de empresas, como la compra, alquiler o transferencia de inmuebles dentro del área, así como los contratos directamente relacionados con la actividad tecnológica. A su vez, las firmas inscriptas no deberán pagar el Impuesto Inmobiliario ni la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) para los inmuebles afectados a las actividades promovidas, y se suman la exención de derechos de obra, instalaciones y trámites urbanísticos, lo que reduce significativamente los costos de instalación y expansión .

Uno de los puntos más innovadores del proyecto es la creación de un "sandbox regulatorio", un entorno controlado y seguro que permitirá a las empresas testear nuevas tecnologías antes de su lanzamiento masivo. Según explicó el propio jefe de Gobierno durante la presentación, la intención es que la zona céntrica se convierta en un "laboratorio vivo" donde los desarrollos puedan probarse en la calle, con gente y en condiciones reales . Esta herramienta busca facilitar la experimentación sin las trabas que normalmente impone la regulación tradicional, un factor clave para acelerar la innovación en un sector que avanza a velocidad vertiginosa.

En materia financiera, el Banco Ciudad jugará un rol central. La entidad bancaria porteña pondrá a disposición líneas de crédito con condiciones preferenciales, que incluyen tasas especiales del 8,5 por ciento para la compra de propiedades en la zona, con financiamiento de hasta el 75 por ciento del valor del inmueble y plazos de hasta 20 años. También habrá líneas específicas para pymes y comercios, orientadas a fortalecer el tejido económico local y promover la llegada de nuevas actividades al área. Esta estrategia busca no solo atraer grandes empresas tecnológicas, sino también consolidar un ecosistema diverso que incluya a pequeños emprendedores y prestadores de servicios .

El proyecto no se limita a las empresas. También podrán acceder a los beneficios universidades, escuelas técnicas, centros de investigación y desarrollo y organismos científico-tecnológicos, en un intento por articular el sector privado con el académico y el público. La apuesta es generar sinergias que potencien la formación de talento especializado, en un contexto donde, según datos oficiales, seis de cada diez argentinos ya utilizan herramientas de inteligencia artificial en su vida personal y siete de cada diez destacan sus beneficios, aunque menos del veinte por ciento de las empresas capacita a sus empleados en estas tecnologías . La Ciudad, en ese sentido, ya viene trabajando desde el año pasado en la incorporación de contenidos de IA en las escuelas secundarias públicas, y este año extendió la iniciativa a las primarias, buscando formar a las nuevas generaciones en las habilidades del futuro.

El antecedente más cercano de este tipo de políticas es el Distrito Tecnológico creado en 2008 en Parque Patricios, Boedo y Nueva Pompeya, que logró radicar 312 empresas y generar más de 23.000 puestos de trabajo. Ese modelo de zonificación estratégica, que también se replicó en el Distrito Audiovisual de Palermo y Chacarita, el de Diseño en Barracas, el de las Artes en La Boca, el del Deporte en Villa Soldati y Lugano y el Distrito Joven en la Costanera Norte, es el que ahora se pretende extender al sector de la inteligencia artificial con el objetivo de posicionar a Buenos Aires en la economía global del conocimiento .

El anuncio fue realizado por Jorge Macri junto al ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, y contó con la presencia de representantes de empresas líderes del sector como Meta, Microsoft, Google, Amazon Web Services, Globant, IBM, Oracle y Salesforce, entre otras. Durante el encuentro, el jefe de Gobierno destacó que el objetivo es "liderar el desarrollo tecnológico en la región" y consolidar un ecosistema donde todos los actores estén integrados, trabajando en red y potenciándose entre sí. Por su parte, Lombardi definió la iniciativa como "una apuesta estratégica para posicionar a la Ciudad en la economía del futuro", que busca atraer inversiones, generar empleo calificado y al mismo tiempo impulsar la transformación productiva y la revitalización del microcentro .

El proyecto establece que el régimen promocional tendrá vigencia hasta el 31 de enero de 2035, otorgando un horizonte de largo plazo para las inversiones. Para acceder a los beneficios, las empresas y entidades deberán inscribirse en el Registro Único de Distritos Económicos, acreditar su radicación efectiva en el área delimitada y desarrollar actividades específicas vinculadas a la inteligencia artificial, quedando excluidas aquellas que utilicen esta tecnología solo como herramienta accesoria en rubros no contemplados. La autoridad de aplicación tendrá facultades para controlar el cumplimiento de los requisitos y podrá suspender o revocar los beneficios en caso de incumplimientos.

Con esta iniciativa, el gobierno porteño no solo busca recuperar el dinamismo de una zona histórica que perdió centralidad, sino también posicionar a Buenos Aires como un polo de atracción para las inversiones en el sector tecnológico más dinámico de la actualidad. La apuesta es ambiciosa y el desafío, ahora, será que la Legislatura porteña acompañe con la sanción de la ley para que el distrito comience a tomar forma en el corazón de la Ciudad.

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