NUEVAMENTE EN BSAS

AC/DC hizo temblar River en su regreso a la Argentina

Después de 16 años, AC/DC regresó al Estadio Monumental de River Plate con un espectáculo que quedará en la memoria de los fanáticos. Brian Johnson y Angus Young lideraron una noche cargada de clásicos, potencia y emoción, en el inicio de tres fechas completamente agotadas en Buenos Aires.

La espera fue larga, pero la recompensa estuvo a la altura. El lunes 23 de marzo, el Estadio River Plate se convirtió en epicentro mundial del rock con el regreso de AC/DC a la Argentina. Más de 70 mil personas colmaron el Monumental para presenciar el inicio del Power Up Tour, una gira que ya pasó por Europa, Estados Unidos y Australia, y que ahora eligió Buenos Aires como una de sus paradas más intensas.



La jornada comenzó con la fuerza de Eruca Sativa, que encendió al público local, seguida por The Pretty Reckless, liderada por Taylor Momsen, quienes terminaron de preparar el terreno para el plato fuerte. Cuando Brian Johnson y Angus Young aparecieron en escena, la ovación fue ensordecedora y marcó el inicio de un ritual colectivo que trascendió generaciones.

Durante más de dos horas, la banda desplegó un repertorio que combinó himnos eternos como Back in Black, Thunderstruck y Highway to Hell, con temas de su último disco, Power Up (2020). Angus Young, fiel a su estilo, se robó la atención con un solo extendido en Let There Be Rock, mientras la puesta en escena reforzaba la leyenda con llamaradas de pirotecnia y cañones que hicieron vibrar cada rincón del estadio.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Brian Johnson, visiblemente conmovido por la energía del público, exclamó: "This is rock ’n roll! This is Buenos Aires’ rock ’n roll, and I love it!". La frase sintetizó la relación especial que la banda mantiene con la Argentina desde su histórica visita de 2009, inmortalizada en el álbum y DVD "Live at River Plate".  

El cierre fue tan explosivo como todo el show: "T.N.T." y "For Those About to Rock (We Salute You)" desataron la euforia final, acompañados por los tradicionales cañones que sellaron una noche inolvidable. Con este regreso, AC/DC reafirmó su lugar como uno de los pilares del rock mundial y dejó en claro que su vínculo con el público argentino sigue intacto

La fiesta continuará con dos presentaciones más, el 27 y 31 de marzo, ambas con entradas agotadas. En paralelo, los fanáticos pueden visitar el museo oficial de AC/DC en Buenos Aires, una experiencia gratuita que exhibe piezas históricas de la banda, desde la icónica campana de Hells Bells hasta motocicletas Harley-Davidson y memorabilia de giras pasadas.

Lo que se vivió en River fue más que un recital: fue un ritual colectivo donde distintas generaciones se unieron bajo el mismo lenguaje, el del rock. En tiempos de cambios, AC/DC demostró que hay algo que permanece intacto: cuando suenan sus riffs, el mundo se detiene y el corazón del rock late más fuerte que nunca.

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