DE CARA AL 2027

Macri relanzó el PRO como “el próximo paso” y prometió apoyo al gobierno sin ser “un obstáculo al cambio”

El ex presidente encabezó un multitudinario acto en Parque Norte junto a más de tres mil dirigentes, donde evitó confirmar candidaturas propias para 2027 pero marcó diferencias con la gestión de Javier Milei al advertir que “estabilizar no es construir”.

Bajo una atmósfera armada con globos de colores, la música de Tan Biónica y Airbag de fondo, y una convocatoria que reunió a más de tres mil referentes, el PRO buscó resetear su imagen y posicionarse como un engranaje central del cambio iniciado en 2023. El escenario elegido fue el salón Ombú de Parque Norte, donde el ex presidente Mauricio Macri encabezó el acto con un discurso que osciló entre el respaldo al gobierno libertario y la necesidad de marcar una identidad propia de cara al futuro.



Macri definió al partido que fundó hace dos décadas como “el próximo paso” en un proceso que, según dijo, comenzó con la victoria electoral de 2015, sufrió una interrupción en 2019 y retomó impulso con la llegada de Javier Milei. “El PRO no viene a cuestionar el rumbo, viene a completarlo”, sostuvo ante una audiencia que colmó el lugar, en la que se destacaban gobernadores, diputados y referentes de distintas provincias. En esa línea, prometió que su espacio no será un obstáculo para las leyes que consideren positivas para el país y descartó cualquier intento de boicot o de volver a prácticas que asocie al populismo.

A pesar del tono conciliador, el ex mandatario introdujo matices al evaluar la gestión económica actual. Reconoció el valor de haber alcanzado el equilibrio fiscal, al que calificó como “un logro histórico”, pero advirtió que existe una distancia entre estabilizar la macroeconomía y generar progreso real en la vida cotidiana de los ciudadanos. “Hablo de esos argentinos que aguantaron y aguantan el costo del cambio, como los precios que suben, los servicios más caros, la plata que no alcanza”, expresó, en una de las pocas referencias críticas al contexto social que atraviesa el país.

La metáfora que eligió para graficar esa diferencia fue la construcción de una casa: demoler lo que está mal es solo el primer paso, pero sin levantar paredes y techo el terreno sigue vacío. En su relato, el PRO se presentó como la fuerza capacitada para dar ese salto, pasando de la estabilidad a la inversión en infraestructura, la reducción del Estado y la mejora concreta en el bolsillo de las familias. “La familia que llega a fin de mes tiene que sentir que su vida mejora, no solo que dejó de empeorar”, planteó.

El acto funcionó también como una muestra de poder territorial y de reorganización interna. Abrió la palabra el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien recordó los orígenes del partido y reivindicó el rol que cumplió en los últimos dos años para sostener el rumbo de cambio. Luego tomaron la palabra la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, el presidente del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, y el diputado Fernando de Andreis, entre otros. Vidal ironizó con la vigencia del partido al decir “para estar muertos somos un montón”, mientras que Ritondo reivindicó la lealtad de quienes permanecieron en el espacio y sostuvo que “sin el PRO no hay cambio en la Argentina posible”.

Desde el escenario, varios dirigentes hicieron hincapié en que el partido no se disolverá ni se subordinará completamente a La Libertad Avanza, aunque mantendrá el apoyo a las iniciativas que consideren alineadas con los objetivos de transformación. Ritondo fue tajante al diferenciarse del oficialismo: “No somos oficialistas, pero creemos en el cambio”, afirmó, mientras que De Andreis convocó a los presentes a “ponerse de acuerdo en que hoy nace algo nuevo”.

Entre los asistentes de peso se contaron los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut), que llegaron sobre la hora, además de la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, y un extenso listado de legisladores nacionales, ex funcionarios y referentes distritales. La presencia de la ex vicegobernadora santafesina Gisela Scaglia generó comentarios entre los dirigentes por su reciente incorporación a un bloque distinto al PRO en la Cámara de Diputados.

Macri evitó dar precisiones sobre si será candidato en 2027 o si el partido competirá con lista propia, pero dejó una frase que funcionó como síntesis de su mensaje: “No somos un paso atrás, somos el próximo paso, el que consolida lo que se logró”. Con ese equilibrio entre respaldo y diferenciación, el PRO salió del acto con la intención de reafirmarse como un actor autónomo, aunque atado a la suerte del gobierno que ayudó a construir en el Congreso durante los primeros dos años de gestión libertaria.

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