- Sociedad
- 26.01.2026
ECONOMÍA
Crecen las estafas digitales y los reclamos por deudas con tarjeta en la Ciudad
La Defensoría del Pueblo porteña alertó sobre el aumento de fraudes en línea y conflictos con resúmenes de tarjetas.
Las consultas más frecuentes que recibe la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires están relacionadas con estafas digitales y reclamos por deudas en tarjetas de crédito. Según datos oficiales del organismo, a través de la Defensoría Bancaria que conduce Arturo Pozzali, se observa un aumento de casos vinculados a fraudes en línea, accesos no autorizados a cuentas y suplantación de identidad, en un contexto marcado por mayor vulnerabilidad financiera de los hogares.
La forma de estafa más común no se basa en ataques tecnológicos complejos, sino en engaños que se inician mediante mensajes, links o llamados telefónicos. En numerosos casos, el delito comienza con el control del teléfono celular de la víctima, lo que permite a los estafadores manejar conversaciones, redes sociales y aplicaciones bancarias. Desde allí, realizan transferencias, solicitan créditos y piden dinero a contactos haciéndose pasar por la persona afectada.
La Defensoría remarcó como uno de los aspectos más delicados el papel central del celular como acceso a toda la vida digital. “El daño se multiplica porque el delincuente no solo vacía cuentas, sino que además puede usar la identidad de la víctima para pedir dinero a conocidos”, advirtió el organismo.
Otra modalidad frecuente comienza con llamadas que simulan ser de bancos, billeteras virtuales o empresas de servicios. Bajo ese engaño, los estafadores inducen a las personas a ingresar a enlaces falsos, compartir códigos de verificación o instalar aplicaciones de control remoto. De este modo, muchas transferencias aparecen registradas como “autorizadas” por los sistemas, aunque en realidad fueron ejecutadas tras un engaño.
La situación de la ciudad coincide con los datos nacionales de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI). En su informe anual 2024, el organismo registró 34.468 reportes por delitos informáticos, con un crecimiento interanual del 21,1%. El fraude online concentró el 63% de los casos, seguido por la suplantación de identidad y los accesos ilegítimos a cuentas. “Muchas estafas empiezan con una oferta falsa o un mensaje convincente, siguen con la toma del teléfono o de una cuenta y terminan donde más duele: en el homebanking o en la billetera virtual”, explicaron desde la Defensoría.
Ante un robo o pérdida del celular, la recomendación principal es actuar con rapidez. Se sugiere bloquear o desvincular el dispositivo a través de las herramientas de Google, Android o Apple para evitar accesos a cuentas asociadas y, de forma simultánea, comunicarse con el banco o la billetera virtual para frenar operaciones. También es fundamental realizar la denuncia correspondiente en una comisaría o fiscalía especializada.
Para prevenir estafas, el organismo aconseja mantener el bloqueo de pantalla, usar contraseñas robustas y distintas para cada servicio, habilitar la verificación en dos pasos en cuentas sensibles y desconfiar de mensajes urgentes que soliciten datos personales. La Defensoría recordó que ninguna entidad bancaria solicita actualizaciones de sistema ni la instalación de programas fuera de sus canales oficiales.
Además de los delitos digitales, la Defensoría del Pueblo porteña advirtió sobre el aumento de reclamos por deudas en tarjetas de crédito. Muchos usuarios aseguran haber pagado, pero igualmente enfrentan recálculos automáticos, intereses diarios y cargos extra. El esquema más habitual combina préstamos personales con consumos con tarjeta: cuando el pago no alcanza el mínimo o se realiza fuera de término, se activa la mora automática y la deuda crece mes a mes.
Este fenómeno se profundiza en un escenario de mayor vulnerabilidad económica. El Banco Central informó que la morosidad de los préstamos a hogares subió del 4,5% al 7,8% en 2025, mientras que estudios del Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA mostraron un mayor uso de la tarjeta de crédito en supermercados, que creció del 39% al 46% entre diciembre de 2023 y mayo de 2025. Ante este panorama, la Defensoría recomienda revisar con atención los resúmenes antes de pagar, verificando fechas de vencimiento, monto del pago mínimo, tasas de interés y cargos adicionales. “Esa lectura rápida puede evitar que un atraso o un pago parcial se transforme en una deuda que crece mes a mes”, subrayaron.
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