Entrevista

Eugenio Casielles, precandidato de Consenso Federal: "De la crisis se sale con diálogo y productividad"

Encabeza la lista de legisladores de la Ciudad de Buenos Aires del espacio de Roberto Lavagna. Trabajó en la campaña presidencial de Eduardo Duhalde en 2011 y hoy asegura que la ciudad se convirtió "un cúmulo de comercios cerrados".


Eugenio Casielles nació en Capital Federal y fue al colegio Juan Manuel Belgrano. Fue estudiante de Derecho y vive en Recoleta junto a su pareja y su pequeño hijo de seis meses. Aunque es la primera vez que integra una lista, está en la política desde hace años. Ingresó de a poco durante la presidencia de Eduardo Duhalde y llegó a integrar su equipo de campaña para las elecciones de 2011. Por esos años lo conoció al hoy diputado nacional Marco Lavagna, hijo de Roberto Lavagna, con quien trabaja desde hace tiempo. "Roberto es el único candidato que puede hablar de lo que ya hizo y cuando dice que va  a hacer algo se puede respaldar en lo que ya hizo", afirma a Nueva Ciudad el primer candidato a legislador porteño por Consenso Federal. 

Trabajaste en la campaña presidencial de Duhalde y en muchas otras ¿Qué diferencia notas con esta?

—Esta campaña es en su totalidad una no-campaña. Desde el Gobierno tratan de exponerse lo menos posible porque se ven expresadas las grandes falencias. Tratan de evitar hacer campaña porque eso los obligaría a tomar decisiones y reconocer errores. Lo que hacen es esquivar discusiones. Nadie quiere salir a asumir las falencias. Macri decía que iba a crear un millón de puestos de trabajo y en los últimos cuatro años creó solo derrotas. Hoy, la cara visible es María Eugenia Vidal que en su última campaña terminó echando funcionarios porque habían tenido aportantes truchos. El mismo Macri diciendo que su padre era un corrupto. No tienen grandes logros para mostrar.

¿Y con respecto al Frente de Todos?

—Creo que muchas de las políticas que plantea Alberto Fernández son muy lindas y marketineras, como hacía el PRO en otra época, pero no tienen una bajada real. El otro día dijo algo de gravedad con respecto a mejorar la situación de los jubilados con los intereses de las Leliq. Para que uno pueda construir con los intereses hay que devolver el capital, sino tenés que seguir pagando intereses, salvo que tengan pensado no pagar a los bancos. Ahí nosotros tenemos un diferencial. Somos responsables a la hora de plantear propuestas. Entendemos que de la crisis que estamos atravesando se sale con consenso, diálogo y productividad. El gran problema que tenemos los argentinos hoy es la economía. Si no producimos no tenemos un norte. Se sale con más plata en los bolbillos de la gente. Eso, algunas veces es el Estado cediendo en cuestiones tributarias, dándole más aire a las Pymes y dando más créditos.

¿Qué pasa en la Ciudad de Buenos Aires, que es el distrito con más presupuesto del país?

—Hoy a la mañana prendí la televisión y había un grupo de maestras pidiendo desratizacion de las aulas. No estamos ni siquiera hablando de su sueldo. Pedían que no corran las ratas entre los chicos. Y nosotros nos estamos preocupando por hacer por cuarta vez el pavimento en Belgrano de una calle. Me gustaría saber cuántos de los dirigentes del PRO fueron y se atendieron alguna vez en un hospital público; si conocen la realidad de una guardia del hospital público, donde duermen perros y no te atienden y te dicen 'volvé dentro de diez días'. Me parece que Rodríguez Larreta es un gran gestor, pero nosotros tenemos una gran diferencia en nuestra escala de valores. Me viene bárbaro que haga el Paseo del Bajo, pero prefiero que no haya ratas en las escuelas. En su gran mayoría los problemas de la Ciudad residen en el sur y no en el norte ¿Cuál es el énfasis ahí?

¿Y cuál sería el aporte desde su espacio?

—Yo lo que busco es poder estar en la discusión de lo que es el Presupuesto porque cuando vos discutís eso, ves cuáles son realmente las prioridades, no en lo discursivo sino en los recursos que destinás. Ahí es donde quiero estar. No soy economista pero me considero preparado porque trabajo con Marco Lavagna y lo considero uno de los mejores diputados en términos de discusión presupuestaria. Ya sea en la Legislatura o a nivel nacional, es lo que te decía antes, con consenso y diálogo porque sino son dos veredas opuestas que no confluyen nunca.

¿Cómo se va a reflejar eso en la Legislatura?

—Voy a hacer el bloque que nos represente y después discutir con cada sector cuál es la política pública que le conviene a la sociedad, ni con Larreta ni con el kirchnerismo. Si yo tuviera la posibilidad de integrar un bloque amplio, lo que plantearía es que cada uno tuviera la posibilidad de expresar lo que considera mejor, no solamente levantar la mano por la fuerza política que representamos. Hay que escuchar todas las ideas. Mi esperanza es que hasta los diputados que estén en un bloque mayoritario puedan votar distinto porque eso significa que hay una expresión democrática.

¿Tenés pensada ya una primera propuesta o proyecto de ley?

—Tengo algunos temas que me parecen muy importantes con los que ya trabajamos. Uno, que desafortunadamente se puso de moda este invierno, es la gente que vive en situación de calle. Me parece que es una problemática que en la ciudad de Buenos Aires no recibe tratamiento. Y lo otro es todo lo que tiene que ver con la educación sexual. Son dos temas que hay que darle lugar. Pero sobre todo, que tiene que ver con la macro, estar en condiciones de analizar el Presupuesto, que no venga de arriba y nos tengamos que resignar a los que nos proponen. En este Presupuesto se va a votar, seguro, la Unicaba. Creo que (esa medida) es la expresión del Gobierno, que no le consulta a nadie. Los sectores que se veían involucrados no fueron consultados. La herramienta fundamental para un estado democrático es que todos los sectores al menos sean escuchados. Terminó en una solución de que convivan los dos sistemas que terminó siendo un "nada" para ver como arreglaban porque se habían mandado una macana.

¿Y cómo se convence a aquellos votantes que no prefieren a la educación o la salud pública?

—¿Sabés cuánto sale la cuota de la prepaga, el colegio privado, el alquiler, la cuota del auto, el combustible y el estacionamiento? Se necesitan entre cuatro y cinco sueldos básicos ¿Cuántos de los ciudadanos de la ciudad de Buenos Aires tienen ese ingreso? Es menos del 10 por ciento. A partir de lo que fue pasando en la Ciudad, y sobre todo con las medidas nacionales, es que cada día son menos los ítems que te acabo de describir que podés integrar a tu familia. Le tenés que explicar a tu hijo que el año que viene no va a poder ir al club a jugar al fútbol o que papi no puede sostener el auto si es que no perdiste tu trabajo porque caminar por la ciudad de Buenos Aires significa pasear por un cúmulo de locales vacíos donde en otro momento había comercios. Estamos en una situación muy crítica y no se está tomando dimensión de la gravedad.

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