OBRA PÚBLICA PORTEÑA

La lista de Papá Noel

Nicky Caputo, Angelo Calcaterra y Ernestina Herrera de Noble fueron buenos niños este año. Por Eso, fueron los más beneficiados por la gestión porteña de Mauricio Macri.

Werner Pertot
Y para hoy, un cuento de Navidad. Había una vez tres empresarios muy cercanos al actual presidente. No eran los tres reyes magos (aclaro por las dudas). Uno se llama Nicolás Caputo, fue su compañero desde la más tierna infancia y su “hermano en la vida”, tal como lo definió Mauricio Macri. El segundo se llama Ángelo Calcaterra: es el primo del presidente y quien quedó a cargo de los negocios familiares con el Estado, mientras Macri se encuentra inhabilitado por su actividad política. La tercera se llama Ernestina Herrera de Noble, la cara visible del conglomerado de medios que sostuvo la candidatura del líder del PRO: el Grupo Clarín. Los tres fueron de los más beneficiados por la obra pública en los ocho años en los que Macri fue jefe de Gobierno, según reveló un informe del legislador de Nuevo Encuentro, José Cruz Campagnoli que, curiosamente, no tuvo suficiente difusión pública.

Hagamos un repaso por los datos de ese texto, en el que el Legislador indica que “la obra pública constituyó una de los más notables fuentes de ingresos para las empresas cercanas a la fuerza de gobierno”. Según indica el informe, de los 330 mil millones de pesos que manejó Macri en sus ocho años como jefe de Gobierno, el 19 por ciento (61 mil millones) fueron a gastos de capital, que incluyen la obra pública porteña. Campagnoli y la presidenta de la Auditoría General de la Ciudad, Cecilia Segura, hicieron un relevamiento y encontraron que el monto total destinado a la obra pública fue de 38 mil millones de pesos.



La beneficiaria número uno de esa obra pública fue Techint (uno de sus CEOS pasó esta semana a ser el titular de Aerolíneas Argentinas). Esa empresa recibió el 4,5 por ciento de toda la obra pública porteña, lo que representa 1.723 millones de pesos por la obra de la línea H. Eso incluye un período de dos años en los que las obras estuvieron paradas y Techint siguió embolsando dinero, como señaló la Auditoría en un informe. Esa obra tuvo un incremento de su precio del 85 por ciento sobre lo que iba a costar originalmente. Un acta acuerdo firmada por Daniel Chain (que hoy está a cargo de la obra pública nacional) y las empresas Dycasa y Techint que no fue publicada en el Boletín Oficial reconocía que el parate fue por culpa de la gestión PRO, a raíz de un estudio de los suelos.

El segundo grupo económico al que Papá Noel visitó temprano es Clarín: una empresa del holding, Prima S.A., está segunda en el ranking que elaboró Campagnoli con el 2,7 por ciento de toda la obra pública porteña. Son 1.037 millones de pesos. Esa empresa ganó la licitación para entregar las notebooks a los alumnos porteños como parte del Plan Sarmiento. Según denunció Gabriela Cerruti cuando era legisladora, la Ciudad llegó a actuar de intermediaria para sumar otros municipios como clientes de Prima. Jo jo jo.

El tercer empresario que se portó bien y recibió regalo fue el primo del presidente: Ghella –una empresa socia del primo- recibió el 2,6% de toda la obra pública, por 992 millones de pesos. La principal obra que tuvo a cargo fue el entubamiento del arroyo Maldonado, bajo Juan B. Justo.

Había una vez tres empresarios muy cercanos al actual presidente. No eran los tres reyes magos (aclaro por las dudas). Uno se llama Nicolás Caputo, el segundo Ángelo Calcaterra y la tercera, Hernestina Herrera de Noble. Los tres fueron de los más beneficiados por la obra pública en los ocho años en los que Macri fue jefe de Gobierno.



El cuarto grupo empresario en importancia es el del mejor amigo presidencial: las distintas empresas de Nicky Caputo amasaron 950 millones de pesos en obras. Consiguieron obras de mantenimiento de hospitales, escuelas, pasos a nivel, la demolición del Parque de la Ciudad para hacer la Villa Olímpica para los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018. En la mayoría actuó IECSA, una empresa que supuestamente Caputo quiere vender ahora.

El quinto en el ranking es Mantelectric, una empresa que supo trabajar en tándem con las de Caputo. Recibió 623 millones de pesos del gobierno de Macri cuando era jefe de Gobierno.

Desde el macrismo, siempre argumentaron que no se les probó ningún hecho de corrupción y que en todos estos casos se recurrió a licitaciones públicas que ganaron las empresas (aunque algunas fueron contrataciones directas o se utilizaron mecanismos de urgencia).

Campagnoli, no obstante, hizo una serie de comparaciones con el caso de Lázaro Baez y la obra pública santacruceña: “Mientras que el Grupo Austral recibió 1.019 millones del presupuesto nacional; la firma Ghella recibió 992 millones de pesos de la Ciudad; y las empresas de Caputo, 950 millones, también del fisco porteño. La comparación debería considerar, en primer lugar, que mientras que el período comprendido para analizar la situación del Grupo Austral es de doce años (2003-2015), el contemplado para Caputo y Calcaterra es de ocho años (2008-2015)”, aseguró el legislador de Nuevo Encuentro, quien recomienda tener en cuenta también que el presupuesto nacional fue 15 veces superior al porteño en los ocho años de Macri. “Mientras que el Grupo Austral fue adjudicatario del 0,17% del total de los fondos de la obra pública nacional entre 2003 y 2015 ; la participación de las empresas de Calcaterra y Caputo en la Ciudad de Buenos Aires entre 2008 y 2015 fue quince veces superior en términos relativos, dado que alcanzaron el 2,6% y el 2,5% del total, respectivamente”, indicó el legislador.



Por supuesto, si el argumento quisiera usarse para defender a Lázaro Baez, no tiene demasiado peso. Pero sí pone la lupa sobre la conducta del macrismo en la Ciudad con la obra pública. “Los datos expuestos dan cuenta de que pareció existir una deliberada decisión política de beneficiar con los recursos del conjunto de los porteños a un grupo de empresas cercanas o directamente socias del elenco oficialista”, advirtió Campagnoli. No obstante, pese a estas cifras, ningún opositor porteño pudo hasta ahora presentar una denuncia penal que prosperara en el Poder Judicial. Hubo una por una licitación que ganó Publicidad Sarmiento, del macrista Orly Terranova, que terminó en la absolución. Dicho de otra manera, pese a todos estos números, el macrismo puede seguir diciendo que no hay ninguna prueba de que haya existido corrupción en la historia de Macri y su familia. Feliz navidad.

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