COMUNA 1

Empeora el entorno del Edificio del Plata en el centro porteño

El edificio está vacío hace 2 años, allí se instalará la nueva sede del Banco Hipotecario. Algunos negocios de la zona ya tuvieron que cerrar.


Sus dimensiones y su ubicación hacen que ese bloque compacto de 42.256 m2 que ocupa la manzana de Carlos Pellegrini, entre Sarmiento y Perón, no pase desapercibido. El Edificio del Plata tiene nuevo propietario desde hace casi dos años, cuando el Gobierno de la Ciudad lo subastó por $68,114 millones. Pero lo que suponía una renovación edilicia y una puesta en valor para ese punto clave de Buenos Aires que recién comenzará a concretarse en 2019.
 
El Edificio del Plata fue desafectado del dominio público por la Legislatura porteña en 2012, momento en el que se decidió su remate. Pero éste no se concretó hasta abril de 2016, cuando fue obtenido por el titular del grupo IRSA y accionista del Banco Hipotecario, Eduardo Elsztain. Para ese entonces, las últimas dependencias oficiales que allí funcionaban se mudaron al sur de la Ciudad, donde se estableció el Gobierno porteño.
 
Se especuló con muchos destinos para el icónico inmueble: un shopping, un complejo de oficinas e incluso lo que finalmente albergará luego de una exhaustiva puesta en valor: el futuro edificio corporativo del Banco Hipotecario, la entidad a la que ahora pertenece.
 
"Cuando cerró, la venta se nos cayó entre un 30% y un 40% y nunca más pudimos repuntar. Se sufre un montón y al cierre del mes llegamos arañando", cuenta a Clarín Ana Nassif, encargada de la dietética que está sobre Carlos Pellegrini y Perón.
 
Eran cerca de 3.000 empleados públicos que trabajaban dentro de los nueve pisos y los tres subsuelos con los que cuenta la propiedad, a los que había que sumarle los miles de contribuyentes que a diario visitaban el edificio para realizar multiplicidad de trámites.
 
"Cuando tomamos el negocio eso ya estaba cerrado, pero avanzamos con la idea de que en cualquier momento se reactivaba, eso nos habían dicho. Acá no perdemos, pero la ganancia no es ni cerca lo que calculamos con eso abierto. Y a las 17 ya es zona de nadie, sin gente y con muchos locales que tuvieron que cerrar porque no pudieron soportar la infraestructura", describe a Clarín Alicia Benítez, dueña del maxiquiosco de Pasaje Carabelas y Sarmiento.
 
Fuentes del Gobierno de la Ciudad confirman que no hubo ningún problema con la venta ni con la titularidad del inmueble, y apuntan a que el parate actual responde a la falta de un proyecto acorde para ese emplazamiento. "Los que presentaron no nos convencían como Ciudad, no es que haya demoras por parte del Gobierno porque no les aceptamos los trámites, simplemente no hay ningún expediente iniciado", puntualizaron.
 
Voceros del Banco Hipotecario, en tanto, coinciden en que están en conversaciones con las autoridades porteñas. "El banco como organización tiene una premisa, no sólo en este caso sino en general, que es la de construir sin destruir. Por eso estamos en conversaciones con el Gobierno porteño para definir la normativa que le aplica a esta edificación", expresaron a Clarín. Además, confirmaron que ya están seleccionando distintos estudios de arquitectura locales.
 
Entre los cambios que pretenden incorporar en la zona, mencionan mejoras en el Pasaje Carabelas, sobre el que se volverá a habilitar un acceso al Edifico del Plata, y una conexión directa y subterránea con el futuro sistema de transporte RER, la red de túneles que correrá bajo la 9 de Julio. También la creación de espacios verdes en altura y la integración de la obra con el entorno.
 
"Desde que está cerrado la venta bajó en promedio un 30% y la zona sigue perdiendo comercios. Han cerrado bares de más de tres décadas. No se sabe mucho, pero realmente que nadie haga nada con esto no se entiende. Tapiaron todo para evitar que familias enteras se instalen bajo los techos del edificio buscando refugio, porque venían los turistas y les sacaban fotos, no lo podían creer", dice a Clarín José, dueño del puesto de diarios de Sarmiento entre Pellegrini y Carabelas.
 
Una vez realizados todos los cálculos estructurales y los estudios de factibilidad, y luego de haber elegido y aprobado el diseño de obra, los trabajos arrancarían a principios del año próximo.
 
"El objetivo de plazo es empezar la construcción en enero de 2019, y por experiencias similares en otras obras de igual envergadura, entendemos que podrá estar finalizada en unos tres años. Es el tiempo que merece una edificación de ese valor histórico, arquitectónico y geográfico", refieren desde el Hipotecario. Y tranquilizan con otro dato: "Pero en el medio de la obra puede haber habilitaciones parciales".
 



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