RUMORES DE UN REGRESO ANTICIPADO

¿Vuelve Lousteau?

La victoria de Donald Trump podría tener un efecto sobre la política porteña: el regreso anticipado de Martín Lousteau. En el Gobierno porteño, insisten en que no les preocupa su candidatura.

Werner Pertot
Ganó Trump y el mundo recién comienza a recuperarse de la onda expansiva. Ese triunfo podría tener un efecto inesperado también en la política porteña: el retorno adelantado de Martín Lousteau. Aunque en su entorno no lo confirman, hay rumores de que el embajador argentino en Washington adelantaría su retorno a la Argentina cerca de fin de año. Lousteau duda sobre si presentarse o no en las elecciones de 2017, mientras que confirmó que participará en las de 2019 como candidato a jefe de Gobierno, aunque no aclaró si en ECO o como parte de Cambiemos. No obstante, la decisión de volver podría no estar en sus manos, luego de las frases que le dedicó a quien resultó ser el ganador de la elección. Por las dudas, en los últimos días aclaró que él nunca la apoyó a Hillary Clinton. En el Gobierno porteño intentan no mostrarse preocupados por el regreso de Lousteau al tiempo que lo tildan de individualista. Una candidatura de Elisa Carrió en la Ciudad podría bloquear los planes del ex ministro de Economía.

Los rumores de que Lousteau está pensando en regresar se habían extendido en los últimos meses e incluso forzaron a su esposa Carla Peterson a tener que desmentir que ella estuviera impaciente por volver a la Argentina y retomar su carrera. Hasta aquí, todo sonaba más a operación de los adversarios de Lousteau que a su propio pensamiento. A eso se sumaba que comenzó a sonar Martín Redrado como su reemplazante. Saquen sus conclusiones.

El cimbronazo que produjo la victoria de Trump podría, no obstante, cambiar sus planes. El embajador tuvo, previo a que se conociera el resultado de la elección, una serie de expresiones que fueron leídas como críticas a Trump. Repasemos algunas: “El mundo que propone Donald Trump es un mundo mucho más bilateral, de negociaciones específicas, que lo que ha venido siendo la administración Obama. Como la Argentina ha tenido buena relación con la administración actual, la continuidad sería más sencilla”, dijo Lousteau, quien aseguró que “Trump ha instalado una campaña de reality show”.

Lousteau sigue dejando abierta la posibilidad de ser candidato en 2017. La pregunta es si será dentro de ECO, como plantean los radicales que lo apoyan, o si jugará dentro de Cambiemos.

 

Después del resultado, Lousteau continuó reafirmando que la llegada de Trump implicaba una marcha atrás: “Seguramente vamos a tener a un Estados Unidos que dará marcha atrás con algunas cosas y con otras en las que estaba dispuesto a avanzar Obama, no va a avanzar, que será un mundo menos multilateralista, menos movilizado por los valores y mucho más pragmático. Cuando uno ve el tono de la campaña, lo que se observa es una sociedad estadounidense que se encierra más en sí misma y que está menos enamorada del comercio internacional, de la apertura indiscriminada”. Sobre la relación con América Latina, Lousteau afirmó: “En el caso de Clinton tenía un equipo para Latinoamérica mucho más definido, mucho más claro para la interlocución, y en el caso de Donald Trump, ese equipo no estaba conformado”.

Cuando comenzaron a surgir las críticas a las palabras del embajador e incluso los rumores de su regreso anticipado, Lousteau intentó resignificar lo que había dicho: "Yo no hice ninguna manifestación a favor de Hillary en ningún momento. Lo que dije es que la continuidad facilita las cosas. Eso es una descripción. No significa apoyar a un candidato". Su futuro en la embajada está, como siempre lo estuvo, en manos del presidente Mauricio Macri. Para alivio de Lousteau, Macri tuvo expresiones mucho menos sutiles que apuntaban a que no era serio que ganara Trump. Deba volver antes o no, Lousteau sigue dejando abierta la posibilidad de ser candidato en 2017. La pregunta es si será dentro de ECO, como plantean los radicales que lo apoyan, o si jugará dentro de Cambiemos. En un mal disimulado off the record con el diario La Nación, en el que adelantó que publicará un libro para promocionar su candidatura, Lousteau dejó trascender que “entiende que si le permiten competir por dentro del espacio de Cambiemos, se fortalecerá a la coalición gobernante y que, por el contrario, forzarlo a competir por afuera la debilitará”. Queda claro, en esta frase, que el líder de ECO no cierra ninguna puerta y, por el contrario, le pasa la pelota al presidente Macri.

En cuanto a la decisión de Lousteau de competir, es probable que antes de tomarla observe las encuestas, la caída o sostenimiento de Macri, y hasta pueden influir los errores no forzados que cometa Horacio Rodríguez Larreta.



Como venimos señalando en esta columna, el otro factor a considerar es Carrió. Parte central de la alianza que Lousteau espera conservar hacia 2019 es con la Coalición Cívica. De hecho, ya le ofreció a Fernando Sánchez ser nuevamente su compañero de fórmula y compartió esta semana con él un acto en la embajada. Si Carrió finalmente decidiera no presentarse en la provincia de Buenos Aires, sino nuevamente en la Ciudad, es improbable que Lousteau decida competir contra ella. Como parte central de su armado, los radicales porteños conducidos por Emiliano Yacobitti y, en las sombras, por Enrique “Coti” Nosiglia, apuestan a que Lousteau sea su candidato en 2017. Mientras tanto, como señaló por aquí el periodista Alejandro Bercovich, aprovechan la buena estrella de Lousteau para seguir avanzando en conseguir espacios: la semana que viene intentará que asuma como defensor del Pueblo adjunto Arturo Pozzali, quien reemplazaría a la macrista Lidia Saya. Habrá que ver si lo consiguen.

En cuanto a la decisión de Lousteau de competir, es probable que antes de tomarla observe las encuestas, la caída o sostenimiento de Macri, y hasta pueden influir los errores no forzados que cometa Horacio Rodríguez Larreta, que a la polémica estéril sobre el helicóptero ploteado le sumó en la semana que pasó la de una escuela con alumnos que no eran de esa institución y hasta el parto de una mujer en pleno pasillo del Hospital Santoianni, lo que tiene correlación directa con los recortes a la salud y a sus trabajadores durante los casi 9 años que lleva el PRO gobernando la Ciudad. En el Gobierno de Larreta, no obstante, tienden a intentar no mostrarse preocupados por un regreso anticipado de Lousteau, mientras intentan que Macri vea que su embajador “no juega en equipo”. Fueron tres escasos puntos los que le otorgaron la victoria a Larreta. Quizás debieran estar un poco más alertas.

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